
A las 9:20h. de la mañana, mi buen amigo Valentín y yo embarcamos en el avión, que desde Barajas ( Madrid) va a trasladarnos a Liverpool( Reino Unido) para recoger el 101.
El vuelo es muy tranquilo, pero el aterrizaje con vientos de más de 40 kms/h unidos a mi ya conocido terror por los aviones, hacen que pase uno de los peores momentos que recuerdo en mucho tiempo.
Ya en tierra, nos está esperando el dueño del 101 que ha sido tan amable de venir a buscarnos desde su casa, a casi 41 millas de distancia (unos 66 Km.) Ya en su casa, ponemos en orden los papeles y le instalo a “la gran caja de zapatos” un cable con toma de mechero que tenía preparado para poder cargar el móvil y el GPS durante el viaje. A las 15:00h., comenzamos la andadura con el 101. La sensación es muy buena, dentro de lo antiguo y deteriorado que está, se conduce muy bien y solo el tremendo ruido que hace, nos limita un poco, pero lo solucionamos con unos buenos tapones de cera.
Ya puestos en carretera después de llenar el deposito de gas-oil en el que han entrado 110 Litros, enseguida mi compañero me mira con la cara medio verde y por medio de señas y gritos me hace ver que la calefacción le tira un chorro tremendo de aire caliente a la cara. Primera parada técnica. Hemos recorrido 5 Km. Pero con un trapo y un poco de cinta aislante solucionamos el problema ya que la calefacción de este coche es fija y no se puede cortar. Seguimos camino, dirección Dover
(sur de reino unido) donde cogeremos el Barco que nos llevará a Francia. El 101 se porta muy bien, llaneamos a 95 Km./h y en las cuesta no se queda, pero tengo mucho cuidado con el acelerador ya que no tiene reloj de temperatura y no me puedo fiar mucho de que no se caliente. Tenemos por delante 554 Km. de autopista por lo que decidimos comprar unos sándwiches y no parar a comer para ganar tiempo por si nos surge algún problema. Problema que no tarda en llegar ya que en una cuesta de la autopista nos sale vapor de agua del motor y tenemos que aflojar un poco para que refrigere. Al parar para ver que pasa, veo el problema nada mas destapar el motor. El invento de adaptarle un 300 tdi es bueno, pero no está nada bien desarrollado ya que para que el aire refrigere el radiador del agua, tiene que pasar por el motor de la calefacción y atravesar el radiador del interculer, amen de que el radiador está muy lejos del ventilador del motor y además no tiene ninguna calandra de chapa que canalice el aire hacia este.
Parece que el viaje pinta mal, pero gracias a que durante la totalidad de los Km. de hoy, el cielo está nublado y por la tarde comienza a refrescar, no nos vuelve a dar problemas. Es más, cuanto más refrigerado notamos el motor, mejor anda el 101.
Después de de 6 horas de camino con una parada para reponer fuerzas, llegamos a Dover para coger el barco, con una sonrisa de oreja a oreja pues la primera etapa está cumplida sin problemas.
En el embarque, nos quieren hacer pagar el trayecto al mismo precio que los camiones, cosa a la que nos negamos ya que es excesivamente caro. Entre mi poco inglés y el de Valentín, conseguimos hacerles entender que es un todo terreno y acceden a cobrarnos el mismo importe que las furgonetas.
El barco es enorme, tiene una bodega de dos plantas y a nosotros no meten con los camiones. Son las 21:30h. de la noche.
El 101 parece un coche de juguete junto a los trailers de más de 16 metros de largo, en la bodega, el 101 es el tema de conversación entre los transportistas.
En poco mas de una hora llegamos a Francia y desembarcamos con el único propósito de encontrar un hotel para poder descansar ya que el día ha sido tremendamente largo.
Si os paráis a pensar, en poco más de doce horas hemos estado en 3 paises de la comunidad Europea y hemos utilizado todos los medios de transporte posibles, Aéreo, Terrestre y Marino
Segundo día 16-08-09:
En Calais, no encontramos ni una sola habitación y decidimos coger el 101 y carretera y manta con tan mala suerte de que en 150 Kms no encontramos hotel y una recepcionista muy amable que habla español nos informa de que es una zona de balnearios y que además la comarca está en fiestas, por lo que lo tenemos un poco crudo ya que son las 2 de la madrugada.
Descartado el poder dormir en el 101 ya que la parte trasera está muy sucia y en los asientos delanteros no hay espacio, decidimos seguir camino para intentar encontrar algún sitio dónde dormir.
Total que como quien no quiere la cosa nos dan la 5 de la madrugada y hemos recorrido 250 Kms de nuestra segunda etapa ( Calais-Glanges
700KMs) y decidimos que si el sueño no nos lo impide lleguemos a Paris para desayunar.
He de comentar que con el fresquito de la noche, el 101 se porta de maravilla y no se calienta nada.
En una parada técnica para refrescarnos y que se nos pase un poco el sueño, Valentín se empeña en conducir y nada más subirse al puesto de conducción se queda acojonado de la dureza de los pedales y de la dirección y decide no intentarlo ya que él nunca a conducido un series ni ningún otro Land Rover del estilo de estos .
A las 5:00 de la madrugada, mi cuerpo ya no puede más con el sueño y ya que seguimos sin encontrar un hotel, decidimos parar en un área de descanso a ver si podemos dormir algo.
Cerramos los ojos y una hora después nos despertamos con dolores por todo el cuerpo, por la postura adoptada en el asiento para dormir .
He de decir que la postura de conducción del 101 es agradable y podría decirse que buena, ya que el espacio es el mismo que en un series, pero con la ventaja de que la base del asiento está mas alta y el volante es mucho más pequeño, con lo que las piernas tienen mucho más sitio.
Como he comentado, son las 5:00 de la mañana del Domingo 16-8-09 y estamos muy cerca de Paris.
A las 8:00 ya estamos entrando en Paris. Estamos en el extrarradio y pretendemos pasar por los Campos Elíseos para hacernos una foto con el 101, pero nada más lejos de nuestras intenciones, porque no hay forma humana de llegar al centro de Paris y “la gran caja de zapatos” se calienta mucho.
Luego nos enteramos que Paris es como tres veces la ciudad de Madrid.
Abortamos en nuestro empeño y salimos dirección Glanges que es el fin de la etapa de hoy, nos quedan por delante 400 Kms.
Sin comerlo ni beberlo, nos encontramos con una de las olas de calor mas fuertes de los últimos años en Francia y la temperatura exterior es de 38 grados, digo la exterior, porque la interior debe rondar los 45 grados por el calor que desprende el motor.
Paramos a desayunar y le quitamos los laterales de la lona y los cristales de las puertas para que por lo menos corra el aire.
El día es un infierno, y no tardamos en tener el primer calentón y perder toda el agua por el tapón del vaso de expansión. Paramos en el arcén, y mientras Valentín coloca los triángulos ya voy rellenando de agua el motor. Arrancamos y llegamos a un área de servicio en el que a la sombra de un trailer me lío a desmontar el termostato y a limpiar el circuito de agua ya que cuando a perdido todo el agua, tenia un fuerte olor a amoniaco.
Una vez montado todo y lleno el circuito de agua, emprendemos camino.
No deja de ser un infierno ya que la carretera hoy es un constante sube y baja que no permite pisar el acelerador para que no se caliente el motor y hacemos una media de 65Kms hora.
En este momento he perdido la noción del tiempo y no se cuantas horas llevamos conduciendo, y cuando miramos el reloj, han pasado cinco horas desde la última parada, gracias a eso, estamos cumpliendo con el plan y a eso de las siete de la tarde llegamos a Glanges sin ningún otro contratiempo.
Encontramos un hotel nuevo y a muy buen precio y nos metemos en la habitación con la intención de ducharnos y salir a cenar algo, pero después de la ducha nos recostamos para meditar un poco las penurias del día y sin darnos cuenta nos dan las siete dela mañana del día siguiente.
Tercer día 17-08-09:
Hoy pretendemos llegar a San Sebastián, y el día promete ya que está nublado y medio lloviendo por lo que el 101 no tendrá problemas de temperatura y podremos hacer una buena media.
Antes de salir hemos quedado con Nigel, un inglés afincado en Francia que tiene un desguace y que fue tan amable de traerme unas piezas que compré en la Billin.
Pretendo comprarle un electro ventilador y acoplárselo al 101 para ir más tranquilos con la temperatura.
Nos sale a buscar a la autopista y nos lleva a su casa donde tiene todo, pero todo todo.
Nada más entrar vemos un wilis de la segunda guerra mundial sin restaurar, pero en perfecto estado de conservación así como dos SI y un sin fin de Defender y piezas, pero ningún electro que funcione, nuestro gozo en un pozo.
Cargamos las piezas al 101 y emprendemos la marcha.
Con la temperatura tan buena que hace, el 101 mantiene los 100 / 110 de GPS sin problemas y hacemos muchos Kms.
A las 17:00h. estamos en San Sebastián
y como es pronto y está lloviendo, decidimos tirar dirección Burgos.
Todo marcha bien, pero de Vitoria a Burgos es una subida constante y el sol comienza a apretar de lo lindo.
A pesar de tener el máximo cuidado con el acelerador, coronando la última subida que nos da acceso al la salida del peaje de Burgos, el radiador de la calefacción revienta y hace que salga todo el agua a presión con una gran nube de vapor de agua.
Nos paramos en el arcén y mientras Valentín vuelve a colocar los triángulos, yo hago un invento con un tubo y anulo el radiador de la calefacción, lo que nos permite salir del peaje.
En la salida, paramos para evaluar la situación y tomar la decisión de seguir o de llamar a la grúa.
Valentín quiere seguir ya que le hace ilusión llegar a casa con el 101 en marcha, pero yo no lo veo nada claro ya que hemos conseguido llegar desde Livepool
a Burgos
sin ningún contratiempo importante y aunque solo nos quedan 220 Kms, tenemos por delante el puerto de Somosierra, que tiene unas cuestas importantes y el motor en este estado no está para tirar cohetes.
Lamentándolo mucho tomo la decisión de llamar a la grúa y siendo más de las ocho nos comentan que el 101 se tiene que quedar en la campa, cosa que no me gusta nada.
Pero no hay problema, hago una llamada a Miguel, de J.M.C. Boxes y socio del Club Land Rover y no duda ni un momento en esperarnos en su taller con las puertas abiertas para guardar allí el 101 hasta que la grúa lo pueda llevar a Alcalá de Henares.
No hay que decir que le estoy muy agradecido por las gestiones que nos hizo y por la cena que nos proporcionaron, con muy buena compañía.
Y poco más, un taxi nos trajo esa misma noche a casa y 3 días después llegó mi magnífico 101.
La verdad es que para la próxima, si es que la hay, lo mejor es meter el coche en el barco en Dover y traerlo por mar a San Sebastián, pero yo quería pasar la experiencia de bajar por carretera ya que para el ano próximo pretendo subir a la Billin en coche para poder traerme todo lo que este año no he podido.
En cuanto tenga el 101 con matrícula española, os pondré todos los pasos que hay que seguir, por si alguno se anima a traerse una joya de Reino Unido, os puedo asegurar que merece la pena tanto el viaje como la experiencia.

Actualmente es uno de los pocos clubs que continuan organizando rutas de fin de semana para los amantes del Todo Terreno.
TODOX4 asistió como patrocinador y sorteó entre los asistentes un Compresor de aire T-MAX y un HI-LIFT.
El encuentro reunió a muchos aficionados del Todo Terreno y en él estuvieron representadas casi todas las marcas del sector.
Fue un evento de lo mas agradable y entretenido para todos incluso para los mas pequeños que tambien disfrutaron con sus "vehículos" haciendo intrépidas peripecias
El concesiorario QUIAUTO 4X4 desplazó al encuentro 2 unidades de la marca LAND ROVER: el emblemático DEFENDER y un FREELANDER

Se nos convocó a las 10:30 de la mañana en Navas del Marqués, para despues de las inscripciones que incluian un detalle por parte del taller, dar comienzo a la ruta.
Como manda la legislación actual, la caravana de coches comenzó la ruta flanqueada por los coches de la organización y no tardamos mucho en encontrar el primer paso complicado.
La ruta prometia, y por caminos lentos y unos parajes espectaculares, fuimos transitando.
A media mañana divisamos la primera casa de hojalata, que dan nombre a la ruta. Es increible ver como de chapas recicladas, los lugareños se las apañan para construir casas y cabañas para el ganado.
La parada para comer fué muy interesante ya que la zona es muy conocida por todos los aficionados al todo terreno, " La trialera del Barraco".
Despues de comer, con el estomago lleno, los mas intrépidos disfrutaron de lo lindo ascendiendo por la trialera buscando los pasos mas complicados para sacarle los límites al coche.
La tarde trancurrió muy tranquila en dirección a Navaluenga donde dió a su fín la ruta tomandonos un café al lado de su famoso puente de piedra.